En la provincia, recrudecen los reclamos salariales en un contexto cada vez más difícil
Los docentes de misiones volvieron a las rutas. Autoconvocados del Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha (FTEL) realizaron una protesta salarial a la vera de la ruta nacional 12, y por momentos, interrumpieron totalmente el tránsito a la altura del kilómetro 1.440.
Se trata de un recrudecimiento en los reclamos de este sector de los trabajadores de la educación que rechazan la representación de los gremios y que se convirtieron en un dolor de cabeza para el gobierno del Frente Renovador desde 2020.
El FTEL dejó en ridículo a los otros sindicatos del sector al lograr en varias oportunidades mejores acuerdos salariales con el gobierno, pero la situación se agravó en el último año.
Después de la histórica protesta junto a los policías frente al Comando Radioeléctrico de Posadas, FTEL solo alcanzó acuerdos temporales con el gobierno y nuevamente volvieron los reclamos.
Hace unas semanas atrás, el Gobierno provincial y la mesa de diálogo con los gremios docentes acordaron una recomposición salarial del 5,1 por ciento en los sueldos netos de bolsillo para el período julio-octubre de 2025. Esto se concretaría en dos tramos: un 2,5 por ciento de aumento en julio y otro 2,5 por ciento en septiembre.
De esta manera, para julio el básico ascenderá a 165.000,77 pesos y el mínimo salarial a 613.449 pesos para los docentes sin antigüedad, 629.633 pesos para los de cinco años, 655.929 para los de diez años, 679.796 para los de 15, 767.703 para los de 20 y 855.410 para quienes cuentan con 25 o más años de antigüedad.
Este acuerdo fue rechazado por el FTEL y otros gremios, que convocaron a movilizaciones y asambleas.
En Jardín América, alrededor de 150 docentes participaron activamente del corte de ruta que generó largas filas de automóviles. En la oportunidad, acordaron un paro por 48 horas, sin asistencia a los lugares de trabajo, y un corte de ruta en la localidad de Montecarlo. Las medidas de fuerza comenzarán este lunes, coincidiendo con el reinicio del ciclo lectivo después del receso de invierno.
Los docentes debaten la posibilidad de solicitar un salario de 800.000 pesos, tal y como sucede en otras provincias que integran la región del Nea. “En Corrientes, por ejemplo, un maestro de grado está cobrando 817.000 pesos, en Formosa 800.000 pesos y en Chaco lo mismo, mientras que acá en Misiones está clavado en 600.000 pesos”, señalaron.
Lo cierto es que la crisis económica desatada por los ajustes y las desregulaciones del gobierno de Javier Milei golpean duro a varios sectores de la economía misionera.
Los tareferos, encargados de la cosecha de yerba mate, realizaron una protesta en la zona centro de Misiones como forma de visibilizar el malestar frente a la nueva escala de remuneraciones que, según denuncian, profundiza la pérdida de poder adquisitivo del sector.
Carmelo Rojas, secretario general de UATRE Misiones, aseguró que el acuerdo al que debieron llegar fue impuesto por la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) y que deja a los tareferos en una situación “de hambre”.
“No estamos conformes, pero en estas condiciones era imposible negociar en términos justos” señaló Rojas, quien explicó que la CNTA impuso un techo paritario del 1 por ciento mensual, mientras que la inflación acumulada entre enero y junio ya supera el 15 por ciento.
“Con 1 por ciento mensual estamos en 6 por ciento en el año y el trabajador pierde todos los meses frente a la inflación” advirtió.
La nueva escala contempla un incremento mensual del 1,5 por ciento, además de una suma no remunerativa de 9.000 pesos que se incorpora mes a mes. Según explicó el dirigente, al sumar ambos conceptos, el promedio mensual se ubica apenas por encima del 3 por ciento.
“Representa un poquito más de 10 puntos en tres meses, pero igual seguimos perdiendo” indicó. Sólo en lo que va de 2025, aseguró, el sector acumula una pérdida de más de 5 puntos frente a la inflación, y si se suma lo perdido en 2024 el desfase supera los 20 puntos.
Rojas remarcó que “nunca antes se había visto un ataque tan despiadado contra la clase trabajadora”, en referencia a lo que considera un combo de medidas y normativas impulsadas por el Gobierno nacional que debilitan la posición de los gremios y precarizan aún más a los obreros rurales.
La recesión nacional, el avance del contrabando y el aumento de los costos están dejando secuelas severas en el comercio formal de Misiones. Distribuidoras de alimentos, panaderías e industrias vinculadas al consumo cotidiano atraviesan una caída generalizada de la actividad.
La “motosierra” del Gobierno nacional, que detuvo la emisión monetaria a costa de una fuerte retracción del consumo interno, está teniendo efectos profundos en los sectores que dependen de la circulación de dinero y de la regulación del mercado en la frontera.
“Cuando ves que hay locales cerrados, es porque ya colapsó. Y a medida que siga cayendo la actividad, va a haber más negocios que van a cerrar, sin duda”, dijo el empresario Carlos María Beigbeder, expresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas.
Otro de los factores determinantes en la crisis del sector es el contrabando. Según señaló el empresario, hoy es común ver productos brasileños o paraguayos en kioscos locales.
“Todo eso es contrabando. Cuando vos querés importar un producto, tenés que pagar derechos, entonces ya no es rentable. Pero el mismo producto entra por contrabando, sin impuestos”, dijo.
La caída del poder adquisitivo es otro de los factores comunes en toda la cadena comercial. Omar Acosta, vicepresidente del Centro de Industriales Panaderos de Misiones, señaló que en las últimas semanas las ventas cayeron un 20 por ciento, sumado a una baja previa del 40 por ciento que apenas había empezado a revertirse. La recesión pegó incluso en el invierno, una época donde históricamente aumentaba el consumo.







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