Posadas
El transporte público en crisis

Golpe al bolsillo: crece el malestar por el aumento del boleto urbano en Posadas

A partir del 8 de agosto se da el tercer tramo de la suba aprobada el pasado marzo. La medida afecta a la Capital de Misiones, Garupá y Candelaria

Desde este lunes 8 de agosto comenzó a regir el nuevo precio del boleto urbano en las ciudades de Posadas, Garupá y Candelaria. Se trata del tercer tramo de la suba que fue aprobada el pasado marzo, lo que provocó malestar en los usuarios que hablan de “otro golpe al bolsillo”.

En medio de la crisis económica que atraviesa el país, en la capital de Misiones, el pasaje valdrá 50 pesos con la tarjeta del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE), mientras que sin la misma costará 70 pesos. En Garupá costará 65 con tarjeta y 90 pesos sin ella. Asimismo, el servicio entre Posadas y Candelaria pasará a valer 76 pesos con SUBE y para quien abone en efectivo el costo llegará a 100 pesos.

Usuarios de los transportes urbanos señalaron que se trata de “otro fuerte golpe al bolsillo” y además recalcaron que, desde el Grupo Z, no se cumplieron con las condiciones establecidas para aplicar “el tarifazo”.

Luis Gilardoni, integrante del Movimiento de Acción Vecinal, contó en diálogo con medios locales que “vemos con preocupación el nuevo incremento del transporte público. Principalmente para los que viven en Candelaria y Garupá, pero trabajan en Posadas, ya que son quienes más caro van a pagar”.

Y apuntó: “Primero, nunca se cumplió con ninguna de las mejoras solicitadas. Como por ejemplo el pedido para que haya más lugares para recarga, mayores frecuencias en horario nocturno”.

“Fueron muchas promesas y poco se ve en la realidad de los usuarios. Sin contar lo de la app SUBI, que poca gente utiliza por la cantidad de datos que pide la empresa. Una empresa que se autocontrola y tiene de rehén a todos los usuarios. Es un golpe tras otro al bolsillo de los trabajadores con la complicidad del Ministerio de Transporte y los intendentes”, cuestionó el vecino.

Por su parte, Mariana Saracho, presidente de la Asociación de Usuarios de Colectivos, quien además reside en Itaembé Miní, uno de los barrios más lejanos del centro de la ciudad capitalina, señaló que percibe una grave desprotección de los pasajeros ante las amenazas de paro y los incrementos en la tarifa.

“Encima que aumentan otra vez el pasaje, la suba llega en medio de otra amenaza de paro que nuevamente perjudicará a los que trabajan o estudian a la noche y ni hablar de la gente que necesita recurrir a alguna guardia médica y se ven muy afectados si se toman las medidas de fuerza” cuestionó.

Agregó que “en medio de toda la puja por los aumentos de sueldos y de subsidios, los usuarios pasamos a ser rehenes, y son muchos los casos de quienes no tenemos SUBE. Los constantes aumentos perjudican mucho, porque hay que agregar el aumento del boleto a la ya crítica situación de los trabajadores cuyos sueldos no crecen en esa proporción”, aseguró Saracho.

La usuaria además remarcó otros reclamos que ya se han realizado a las empresas de colectivos y a la comuna: el deficiente servicio en general y el nocturno en particular, la falta de frecuencias en los barrios populares, la eliminación del saldo al “descubierto” si la tarjeta se quedó sin carga, y el costo del plástico, por extravío que es de 1000 pesos, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sólo se paga 126 pesos.

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