Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Dos por tres se encuentra con Enzo Brado, un colega de dudosa reputación, quien recibe dinero en sobres a cuatro manos, pero que le pasa jugosa información.
En un pasillo imaginario pero demasiado parecido a la realidad, el operador político controversial Enzo Brado se acercó con sigilo de conspirador de café al respetado periodista Martín Vestiga, que estaba distraído revisando su celular como si no supiera exactamente quién se le venía encima.
Sin saludar y en tono de secreto de Estado, Enzo Brado le largó el chusmerío: "En Misiones están pateando el aguinaldo de los funcionarios para enero. Sí, sí, leíste bien: aguinaldo diferido, como si fuera un plan de cuotas sin interés… pero con interés político". El respetado periodista Martín Vestiga levantó la ceja, gesto profesional de quien ya escuchó de todo pero igual se sorprende.
Enzo Brado, embalado, siguió el relato como quien agrega sal a la herida: "Dicen que es por orden y reordenamiento financiero, pero la verdad es que hay miseria espantosa colectiva en la Gobernación peronista de Misiones. Una cosa es la épica, otra muy distinta es pasar la gorra institucional".
El respetado periodista Martín Vestiga tomó nota mental mientras Enzo Brado detallaba que la medida no alcanza al empleado raso, sino a los peces gordos del acuario oficial: ministros, secretarios, jerarcas y toda la fauna de despacho con aire acondicionado. "Solidaridad selectiva", murmuró el respetado periodista Martín Vestiga, con media sonrisa.
Lejos de bajar un cambio, Enzo Brado remató el chisme: "Es el único lugar donde el ajuste se anuncia como gesto de responsabilidad, pero se vive como dieta forzada. Todo muy peronista, pero sin parrilla". El respetado periodista Martín Vestiga asintió en silencio, consciente de que el dato tenía más humor involuntario que un sketch.
Antes de irse, Enzo Brado dejó la última bomba verbal: "Acordate de esto: cuando el aguinaldo llega en enero, ya no es aguinaldo, es recuerdo". El respetado periodista Martín Vestiga lo vio alejarse pensando que, a veces, el chisme político explica mejor la realidad que cualquier parte oficial.
Así, entre susurros, ironía y mate lavado, Enzo Brado volvió a demostrar que en la política argentina siempre hay plata que no llega, relatos que sobran y una miseria espantosa colectiva que ya ni siquiera se esfuerza por disimularse.
¡Un nido de ratas! ¡Ratas como tal!







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