Panorama Político de Misiones
El escenario

Sorpresa y dudas con el anuncio de las Zonas Francas

Una iniciativa similar estuvo a punto de aprobarse durante la pandemia, pero la queja de las otras provincias, que querían el mismo régimen, hizo que Alberto Fernández la vetara. (Dibujo: NOVA)

En lo que representó un anuncio inesperado, el Ministerio de Economía de la Nación oficializó la expansión de la Zona Franca de Puerto Iguazú hacia los municipios de Posadas y Bernardo de Irigoyen.

En lugar de la Zona Aduanera Especial que se gestionó durante años y la reglamentación del artículo 10 de la ley Pymes, el ministro de Economía, Luis Caputo, autorizó la expansión de la Zona Franca, que ya funciona en Iguazú, a Posadas y Bernardo de Irigoyen, dos ciudades de frontera, con Paraguay y Brasil.

Hay una diferencia entre ambos términos. Aunque la Provincia hizo gestiones por las dos opciones. Una zona franca, como la autorizada, tiene un único concesionario -en el caso de Iguazú es el Duty Free Shop-, mientras que lo que buscaba -y sigue reclamando- es una zona aduanera especial, con libre ingreso de mercaderías e impuestos diferenciales para exportación, con el objetivo de mejorar competitividad y que todas las ciudades puedan competir en igualdad de condiciones con Paraguay y Brasil.

Según el texto firmado por Caputo, la medida busca impulsar el comercio, la actividad exportadora y el turismo, además de compensar las asimetrías tributarias con los países limítrofes. El dictamen de la Procuración del Tesoro respaldó la iniciativa, al considerar que la Ley 24.331 permite distintas localizaciones no contiguas bajo un mismo régimen de zona franca.

El abogado y especialista en gestión aduanera, Carlos Nunes Velloso, explicó que “existe cierta confusión porque a primera vista parecen lo mismo, pero son claramente diferenciables”.

“La zona aduanera especial es un ámbito sometido a la Soberanía Nacional, donde rige un sistema especial arancelario, con una reducción mínima del 25 por ciento en impuestos, que puede abarcar a toda la provincia de Misiones. También se había hablado de reducir la totalidad del IVA, después se habló de reducir 50 por ciento y que quede en 10 por ciento, donde este y otros tributos queden exentos”, explicó.

En contraste, la zona franca es un espacio delimitado y de menor alcance. “En la zona franca, la ley (24.331) establece que no rige el control aduanero al ingreso de mercaderías, pero no es que no hay control, se hacen inventarios, se sabe qué mercadería ingresa a esos recintos, esos lugares especiales que pueden ser depósitos o galpones, pero lugares más acotados. En Misiones ya funciona la de Puerto Iguazú, conocida por el Duty Free Shop”.

La normativa todavía tiene algunos grises, pero ya hubo repercusiones, tanto positivas como negativas. Aunque la norma busca mejorar competitividad en las ciudades de frontera -Encarnación goza una política fiscal laxa y Bernardo de Irigoyen convive con Lojas Free-, es una solución parcial a los problemas de frontera económica que sufre Misiones.

Para los comercios que no entren y para las demás ciudades fronterizas, no habrá ningún beneficio directo y sumarán un nuevo competidor a las asimetrías, inflación y Shein. Es que Brasil tiene lojas free en casi todas las ciudades de frontera con Misiones, mientras que Paraguay ofrece un IVA a la mitad que en Argentina.

En contraste, se espera que en los nuevos duty se generen puestos de trabajo -en Iguazú hay 600 empleos y llegó a haber mil cuando el tipo de cambio resultó conveniente-, aumento del flujo de turistas, y productos de primera marca que estarán al acceso de todos, con un cupo de 300 dólares por persona.

El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), Manuel Amores, reveló que la firma que actualmente gestiona el Duty Free Shop de Puerto Iguazú —el London Supply Group— “tiene la intención de formar la zona franca en Posadas”.

Según Amores, la falta de precisiones sobre el alcance de la normativa genera incertidumbre: “Esto puede generar situaciones adversas para el comercio local, donde no van a tener las mismas ventajas competitivas y muchos comercios tengan que cerrar sus puertas”.

“Todo depende de cómo se aplique. Si es para todos los comercios, es algo positivo. Pero si solo se aplica a un sector, será negativo, porque vamos a quedar fuera de competencia las demás empresas”, advirtió por su parte el presidente de la Cámara de Comercio de Irigoyen, Walter Feldman.

Por su parte, el empresario Carlos María Beigbeder señaló que “si la resolución lo único que hace es ampliar lo ya establecido, al comercio local no le es favorable”. Como antecedente, citó el caso de Iguazú, donde “pusieron un solo comercio e hicieron que el resto quedara afuera”, por lo que repetir ese esquema “sería un error”.

Beigbeder insistió en la necesidad de promover un modelo que permita la pluralidad de comercios, para ampliar la oferta de productos y beneficiar tanto a consumidores como a empresarios. “Hay que analizar la letra chica. Originalmente, el Duty iba a ser amplio y generoso, y no fue así”, recordó.

Mientras tanto, desde el Frente Renovador de la Concordia se celebró la decisión como una “política de Estado estratégica” que responde a gestiones provinciales y que busca equiparar las reglas de juego frente a Paraguay y Brasil.

“Se trata de un reclamo histórico del espacio político misionero, que desde hace más de dos décadas sostiene la necesidad de contar con herramientas para equilibrar las asimetrías con los países vecinos y potenciar el desarrollo de las comunidades fronterizas”, señaló el oficialismo, mediante un comunicado.

Insuficiente o no, el gobierno libertario hizo más por el pedido que Sergio Massa, quien durante su gestión como ministro de Economía prometió en numerosas veces la Zona Especial hasta que terminó yéndose con la promesa con la inconclusa.

Una iniciativa similar estuvo a punto de aprobarse durante la pandemia, pero la queja de las otras provincias, que querían el mismo régimen, hizo que Alberto Fernández la vetara.

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